En Hospitalet
No hay más que feos.
Mi nacionalismo Castellonense ha sido ultrajado cuando me he empadronado en esta tierra ( en la que hay más gente que personas, la densidad demográfica más alta de España) a cambio de unos cochinos €uros de paro.
Todo esto sin poder almorzar una misera coca de tomate que me aliviara un poco las penas, nada de eso, he tenido que conformarme con un carísisisimo Cacaolat.
Aissss, qué malo es esto de ser pobre!






